viernes, 3 de febrero de 2012

Aprendiendo a ser pobres en Ordes

Cartel de Plácido, de Luis García Berlanga (1961).

Editorial.- A finales de 1940, el comunicador nazi Joseph Goebbels fue capaz de crear un brillante a la vez que maléfico plan de comunicación con el objetivo de facilitar la invasión alemana de Francia. Su estrategia pasaba por crear una campaña de depresión popular que hiciera sentir a los franceses culpables y responsables de todas las desgracias que estaban sufriendo. Desalentando al pueblo, el genio nazi conseguiría instalar en sus mentes la idea de que la sumisión al Gobierno nazi habría de ser, en un primer momento inevitable y finalmente, deseable.

Hoy, setenta años más tarde, el sálvese quien pueda, la falta de cordura, la decadencia y el despropósito se han apoderado de los dirigentes de la Mancomunidade de Municipios da Comarca de Ordes. Esta mañana,  algo muy parecido a  lo que Goebbels planeaba, se ha perfilado en los bajos de la Alameda. La Mancomunidade de Ordes quiere enseñarnos a vivir como pobres creando un bochornoso taller de “economía doméstica”. “Consuma menos o mejor aún, no consuma” es el mensaje subliminal de esta infamia.

Una infausta  y siniestra versión contemporánea de la propaganda de posguerra, del Siente un pobre a su mesa, del patético ‘conservadurismo compasivo’ tan denunciado por Visconti, Rosellini o Vittorio de Sica. Un siniestro plan de caridad que atenta a nuestra dignidad y al igual que sucedía en Plácido (L. G. Berlanga, 1961), parece no pretender más que limpiar las conciencias de nuestra clase política.

Usando eufemismos como “estrategias de ahorro” o “sin gastar dinero”, buscan nuestra depresión, el decaimiento, el hacernos sentir culpables y responsables de la situación política y económica. ¿Es así cómo la frágil cohesión social del Concello de Ordes pretende asirse? ¿De las políticas sociales de la caridad y la compasión, extendiendo la intervención de las Administraciones públicas a las letrinas de la convivencia social? Es incomprensible y triste, muy triste, comprobar cómo con políticas así, implícitamente se responsabiliza al conjunto de la ciudadanía de Ordes de lo “que constitucionalmente debería ser prioritario en la acción compensatoria y proactiva de los poderes públicos” (J. Subirats).  

"Queremos pagar por lo que consumimos"
Se ha atentado contra nuestra entereza y nuestra dignidad, proponemos la no asistencia a este taller y exigimos además la retirada de este programa y con ello el perdón implícito a la ciudadanía. Los ordenses queremos poder ir al cine, queremos comprar libros, discos o deuvedés. Queremos poder celebrar nuestras fiestas abriendo una botella del mejor vino. Queremos poder hacer regalos a nuestros seres queridos. Queremos viajar y queremos sentarnos a las mesas de nuestros restaurantes y activar nuestro comercio con un flujo económico sustentable y constante. Queremos y debemos consumir, pero sobre todo, queremos pagar por ello. Los ordenses somos ciudadanos enteros y con derechos y obligaciones, y entre estas últimas está pagar por lo que consumimos. No queremos ser menesterosos receptores de caridad ni mucho menos, que nadie nos enseñe a no pagar. ¡Queremos tener dinero y gastarlo en nuestro comercio y nuestras empresas y no que nadie nos enseñe a no gastar lo que no tenemos!

El desarrollo humano, dice el proverbio, es enseñar a pescar y no dar el pescado. Señor presidente de la Mancomunidad de Municipios da Comarca de Ordes, ¡enseñe usted a los ordenses a pescar y no a vivir sin comer pescado!

*